Aumentos de impuestos en Hamburgo: ¡cultura, vivienda y perros afectados!
Hamburgo planea aumentar los impuestos para las residencias culturales, caninas y segundas residencias a partir de enero de 2027 debido a pérdidas financieras.

Aumentos de impuestos en Hamburgo: ¡cultura, vivienda y perros afectados!
La ciudad de Hamburgo tiene prevista una serie de aumentos de impuestos a partir del 1 de enero de 2027, que afectarán principalmente al impuesto sobre cultura y turismo, el impuesto sobre la segunda residencia y el impuesto sobre los perros. Estas medidas son una reacción a la política fiscal del gobierno federal, que provoca importantes pérdidas de ingresos para los estados y municipios. Según las estimaciones, Hamburgo tendrá alrededor de 360 millones de euros menos en sus arcas en los próximos cinco años, lo que aumenta la presión sobre la administración de la ciudad para que actúe. Alto NDR Los aumentos son un paso necesario para evitar cuellos de botella financieros y asegurar las operaciones en curso de la ciudad.
Se espera que en el futuro el impuesto cultural y turístico aumente alrededor de un 25 por ciento y alcance entre 20 céntimos y 1,20 euros por noche. Esto significa que el turismo alemán no se verá afectado indebidamente, por lo que se deben evitar efectos negativos en el sector. El senador de Finanzas, Dr. Andreas Dressel, destaca que este aumento puede considerarse moderado y que los ingresos por impuestos se estiman en unos 10 millones de euros al año. Además, el impuesto a la segunda vivienda se incrementará del 8 al 12 por ciento, lo que supone el primer aumento en más de 30 años. También en este caso la ciudad quiere alcanzar a otras grandes ciudades para lograr una distribución más equitativa del espacio habitable.
El impuesto canino y sus efectos
Otro punto se refiere al impuesto sobre los perros, que pasará de 90 euros a 120 euros al año. Para apoyar a los dueños de perros que adoptan a un amigo de cuatro patas de un refugio de animales, existe una exención de impuestos durante los primeros tres años. Sin embargo, esta decisión no es aprobada por todos los partidos: la Asociación de Contribuyentes critica el aumento e incluso pide la supresión del impuesto sobre los perros. El experto en bienestar animal de la CDU expresa su preocupación, sobre todo por el aumento del coste de la vida y la carga cada vez mayor para los propietarios de animales.
La decisión de aumentar los impuestos no se tomó sin razón. La autoridad fiscal de Hamburgo ya espera unos ingresos de más de 323 millones de euros para el primer semestre de 2026. Ante los inminentes cambios y desafíos que plantean las leyes fiscales federales, es imprescindible un ajuste de los tipos impositivos. El senador de Finanzas Dressel habla de una pérdida de ingresos fiscales de más de 1.500 millones de euros al año, lo que hace aún más urgente la necesidad de desarrollar nuevas fuentes de ingresos. El aumento de los impuestos sobre cultura y turismo, así como el impuesto sobre los perros, se considera un paso que debería aportar al presupuesto de la ciudad 13,5 millones de euros de ingresos adicionales al año.
Una colorida mezcla de números y política
Cuando se habla de impuestos en Alemania, es importante observar todo el panorama económico. En 2023, los ingresos fiscales federales rondaron los 918 mil millones de euros, con tendencia a superar pronto los mil millones. Pero los desafíos son diversos, porque la economía alemana crece lentamente y el PIB se estanca al nivel de 2019. Diferentes partidos tienen diferentes planes en materia de política fiscal, desde la CDU/CSU, que pide una reducción fiscal, hasta la Izquierda, que quiere abolir el IVA sobre los productos alimenticios básicos. Las discusiones continuarán hasta las elecciones federales del 23 de febrero de 2024 y el impacto de los aumentos de impuestos previstos en Hamburgo seguirá siendo un problema.
Con estas innovaciones, Hamburgo camina sobre una delgada línea entre los ingresos necesarios y la amenaza de cuellos de botella financieros. La administración de la ciudad quiere garantizar que los ciudadanos ya no tengan que sufrir problemas financieros y al mismo tiempo no dejar que los ambiciosos objetivos de la ciudad queden en un segundo plano.